El silencio solitario de Nayib Bukele sobre la crisis México-Ecuador: ¿por qué no se ha pronunciado?

Luego de que la policía ecuatoriana asaltó la embajada mexicana en Ecuador el viernes en la noche para capturar al exvicepresidente Jorge Glas -requerido por la justicia de su país por cargos de corrupción y que se refugiaba en esa sede diplomática desde diciembre-, una veintena de países latinoamericanos han expresado su rechazo al operativo ordenado por Quito

Gobiernos de la región, tanto de izquierda como de derecha, han hecho un llamado unánime de respeto al derecho internacional y a la convención de Viena, que garantizan la inviolabilidad del territorio de una embajada.

Así fue el asalto a la embajada de México en Quito.

Foto:Captura de pantalla X @Marco_Teruggi

En ese grupo de países, sin embargo, no aparece El Salvador. Su presidente, Nayib Bukele, quien en otras coyunturas regionales sí ha lanzado opiniones, esta vez optó por un silencio solitario que ha resultado llamativo, sobre todo ahora que México rompió relaciones con Ecuador y la crisis pasó a los salones de la OEA y la Celac, organismos de los cuales San Salvador forma parte y que acogerán esta semana reuniones de carácter urgente para abordar este tema.

El silencio de Bukele dio pie incluso a información falsa. En redes sociales circula un mensaje que se le atribuye al presidente salvadoreño, pero no es auténtico: «Una embajada no puede servir para proteger a delincuentes, bravo Ecuador», se lee en mensajes de cuentas de X (antes Twitter) que se dedican a difundir información tendenciosa.

Jorge Glas, exvicepresidente de Ecuador.

Foto:AFP

Lo cierto es que, de momento, Bukele no se ha pronunciado, y su silencio no deja de generar cierta extrañeza. No solo por la gravedad per se del incidente en la embajada mexicana, sino también por la cadena de reacciones que este desató entre los países latinoamericanos y que no distinguió de ideologías políticas. 

Los gobiernos de izquierda de Brasil, Colombia, Venezuela y Chile rechazaron en términos enérgicos la entrada forzosa de la fuerza pública para capturar a Glas. Y los de derecha, como Perú y Paraguay, hicieron lo propio. Incluso, el del libertario Javier Milei en Argentina, que se ha visto recientemente en polémicas verbales con el de su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, se sumó a la condena regional.

Nicaragua fue más lejos y emuló a México al romper relaciones con Ecuador. Y Bolivia, entre tanto, retiró este domingo a su embajador en Quito.

Entonces, ¿por qué Bukele guarda silencio?

El jefe de Cancillería de la Misión en Ecuador, el ministro Roberto Canseco Martínez, forcejea con policías para intentar evitar que trasladen al exvicepresidente Jorge Glas, condenado por corrupción, y a quien se le fue negado el asilo político, este viernes en Quito (Ecuador). EFE/ José Jácome

Foto:EFE

En contexto… Las claves de la crisis México-Ecuador

  1. ¿Por qué comenzó? La crisis diplomática inició el miércoles de la semana pasada, cuando López Obrador planteó un paralelismo entre la violencia que marcó la campaña presidencial ecuatoriana de 2023, durante la cual fue asesinado el candidato Fernando Villavicencio, y la criminalidad que se registra en México de cara a las elecciones del 2 de junio. Según el mandatario mexicano, el crimen de Villavicencio creó un «ambiente enrarecido de violencia» que provocó la caída en las encuestas de la candidata izquierdista Luisa González y el repunte de Noboa, quien resultó ganador.
  2. ¿Qué respondió Ecuador? El gobierno de Daniel Noboa consideró que esos comentarios «ofenden al Estado ecuatoriano» y expulsó a la embajadora mexicana Raquel Serur, quien aún no ha salido del país.
  3. El asilo de Glas. México le concedió el viernes asilo político a Glas, quien permanecía refugiado en su sede diplomática de Quito desde diciembre, alegando una persecución política en su contra.
  4. ¿Quién es Glas? Glas, vicepresidente de Rafael Correa entre 2013 y 2017, tiene una orden de prisión preventiva por un presunto peculado en obras públicas contratadas luego del devastador terremoto en la costa ecuatoriana en 2016. El político de 54 años fue trasladado a una cárcel de máxima seguridad en Guayaquil conocida como «La roca».

¿Bukele está obligado a pronunciarse?

Voces expertas consultadas por este diario coinciden en que los Estados no tienen la obligación internacional sobre pronunciarse a favor o en contra de tal o cual situación externa, y que en ese sentido tampoco enfrentan una consecuencia legal por no hacerlo.

Así, en el papel, Bukele no tiene la obligación de emitir un pronunciamiento sobre la crisis entre Ecuador y México.

La extrañeza viene desde otro punto, según los analistas. «Lo que pasa es que al tratarse de un caso tan claro y tan flagrante como el que ocurrió en la embajada mexicana sí se esperaría que haya un respeto profundo de las figuras que son consideradas aportes del derecho internacional por parte de América Latina», comenta Ricardo Abello, profesor de Derecho Internacional de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario.

Los jefes de Estado opinan sobre distintas situaciones cuando hay un interés de Estado o un interés personal sobre esta misma coyuntura o situación.

Al respecto, Luisa Lozano, profesora de la facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana, explica que, cuando se trata de relaciones internacionales, «se aplica lo que se llama en inglés ‘name and shame’, que sería mencionarlo y avergonzarlo internacionalmente». Es decir, es normal que la comunidad internacional se pregunte por qué El Salvador no se pronuncia, pero esto no provocaría ninguna implicación legal.

Lozano, no obstante, señala que la OEA sí está abordando la crisis entre México y Ecuador, y que seguramente habrá lugar a pronunciamientos del organismo, que reúne a los líderes de las naciones de la región.

En efecto, el organismo ya convocó de emergencia dos reuniones -una liderada por Colombia- para este martes y miércoles con el fin de abordar tanto las normas de las relaciones diplomáticas como la violación de la convención de Viena y su vínculo con la figura del asilo, en este caso de la embajada mexicana en Quito y el exvicepresidente Jorge Glas.

En el escenario de la OEA, «ya veríamos unos pronunciamientos, algunas posiciones en general de varios Estados. Ahí sí se espera que los Estados tengan un pronunciamiento, ya sea que voten a favor, en contra o se abstengan», añade Lozano sobre algún efecto que deba enfrentar Ecuador por el operativo que adelantó en la sede diplomática mexicana y que se someta a votación de los Estados miembros.

Capturados durante el régimen de excepción en El Salvador.

Foto:AFP

‘No le interesa intervenir’

La pregunta entonces es qué hay detrás del silencio solitario de Nayib Bukele en esta coyuntura regional. 

Valeria Vásquez, analista senior de Control Risks para Centroamérica, considera que, «en la gran mayoría de ocasiones, Bukele actúa conforme a lo que le conviene, ya sea para ganar popularidad o capital político«. En este caso, añade la experta, «probablemente no sea ninguna de las dos, y por eso es que se ha mantenido en silencio».

A esa interpretación se suma Luisa Lozano: «Los jefes de Estado opinan sobre distintas situaciones cuando hay un interés de Estado o un interés personal sobre esta misma coyuntura o situación. El silencio del presidente Bukele en este caso es muy diciente: es un asunto en el que, al menos por ahora, no le interesa intervenir«, comenta.

Lozano explica que si bien el mandatario salvadoreño usualmente se pronuncia, «lo hace sobre todo con gobiernos que son opuestos a su línea ideológica o a su actuar, como puede ser el de Gustavo Petro en Colombia o el de Nicolás Maduro en Venezuela. En esos casos tiende a ser muchísimo más vocal».

Daniel Noboa.

Foto:Reuters

La profesora de la Universidad de La Sabana considera que en el caso del asalto de la embajada mexicana en Quito a Bukele no le interesaría intervenir «porque, posiblemente, esto en un futuro podría venir en contra para él si llega a emprender acciones similares«. 

Lozano justifica su posición en que el presidente mantiene en El Salvador un régimen de excepción desde el 27 de marzo de 2022 y que esas «son situaciones en las que podría llegar a tomar una decisión, no necesariamente igual, pero sí de este tipo, y puede que quiera ser ahora más prudente».

En este punto vale la pena señalar que hace apenas unos días los representantes de seis organizaciones de derechos humanos exigieron la derogación del régimen de excepción en El Salvador por las miles de denuncias de presuntas violaciones a derechos humanos y las más de 240 muertes que se han registrado en cárceles del país bajo custodia de agentes del Estado.

La relación Noboa-Bukele

Valeria Vásquez, de Control Risks, también apunta que es muy probable que Bukele no quiera generar tensión en las relaciones El Salvador-Ecuador y su «relación» con Daniel Noboa, el presidente ecuatoriano

Pese a que públicamente no han mostrado una cercanía significativa, medios de comunicación y analistas de la región equiparan a ambos mandatarios. 

La ‘mano dura’ de Bukele ya se ha visto en cierta medida replicada en Ecuador, incluso en materia de violación de derechos humanos.

No son pocos quienes consideran que Noboa, a su manera, emula en Ecuador las medidas que Bukele ha aplicado en El Salvador, sobre todo aquellas que tratan sobre contener la inseguridad con «mano dura»: el salvadoreño con su cuestionado régimen de excepción y el ecuatoriano con la declaratoria de conflicto armado interno.

«Hay ciertas similitudes que probablemente aumentaran a medida que Noboa continúe con su estrategia de seguridad. La ‘mano dura’ de Bukele ya se ha visto en cierta medida replicada en Ecuador, incluso en materia de violación de derechos humanos. En los próximos meses, veremos cómo Ecuador se convierte en un laboratorio de lo que ha hecho Bukele en su país», anota Vásquez.

De muy poco ha servido que el propio Noboa se haya desmarcado de su homólogo salvadoreño a inicios de enero de este año, cuando durante una entrevista con Telemundo dijo: «Me comparan con Bukele por la mano dura, pero somos muy diferentes en algunas cosas». 

Un comentario que llegó, además, luego de que el propio Bukele comentó «no es soplar y hacer botellas» en momentos en que en Ecuador daba inicio al conflicto armado interno decretado por Noboa para contrarrestar la ola de violencia de bandas criminales. 

Nayib Bukele.

Foto:AFP

Para muchos, se trató de un mensaje encriptado del mandatario salvadoreño a su par ecuatoriano y recordaron cuando Bukele aseguró en noviembre de 2022, en X, que «el estado de excepción es una herramienta, no una varita mágica» y que «aprobar un estado de excepción sin una estrategia contra los terroristas, no sirve de nada». «Los gobernantes deben entender que los problemas no se resuelven por decreto, sino con acciones», agregó en esa ocasión.

Quizás por esa razón algunos analistas leen en Bukele ahora una intención clara de no querer exaltar la figura de Noboa en Ecuador, como apunta Luisa Lozano, de la Universidad de La Sabana: «A Bukele tampoco le interesa engrandecer otra figura muy parecida a él porque también perdería protagonismo dentro de la región».

WILLIAM MORENO HERNÁNDEZ – REDACCIÓN INTERNACIONAL – EL TIEMPO

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